Tras las quejas recibidas por los más de 2.700 aspirantes que se presentaron a las oposiciones para ser Policía Nacional, el Ministerio del Interior ha decidido esta semana anular la prueba de ortografía debido a “su complejidad”.
La prueba que consiste en corregir, de entre cien palabras, aquellas que estén bien o mal escritas en un tiempo de ocho minutos, ha sido duramente criticada por el Sindicato Unificado de Policía (SUP) y ha pedido depurar responsabilidades, aunque no es la primera vez que ha habido problemas en esta prueba.
Entre el listado de palabras que componían el examen se encontraban términos como “yuyo” “bum”, “cafelito”, “biquini” “champurrear”, “aruñar” o “carriño”, éste último un arcaísmo pero que recoge la RAE. Por ello, desde el sindicato denuncian la gran complejidad de los términos al tiempo que recuerdan que son palabras ajenas a la labor policial.
