Publicado el 14 Septiembre de 2015 a las 10:02 am, por

La madre Naturaleza y el mundo animal no deja de respondernos a preguntas y sin su gran sabiduría, en muchas ocasiones, nos sentiríamos perdidos. Para tratar esta cuestión y muchas otras relacionadas con el mundo veterinario, hoy hablamos con Lola Bermúdez, profesora de Grupo Aranda Formación, Licenciada en Biología por la Universidad Complutense de Madrid (Especialidad en Zoología y Medio Ambiente), Máster de formación del profesorado de ESO, Bachillerato y FP, y dilatada experiencia como docente en escuelas privadas y concertadas

¿Por qué te decantaste por las ciencias y no por las letras?

Ya en el colegio cuando era niña destacaba por tener siempre la mano levantada esperando a que me dieran la oportunidad para bombardear a mi docente con miles de“¿y por qué?”

Una vez leí que el ser humano por naturaleza es miedoso y curioso, y que la ciencia nace cuando somos capaces de vencer nuestros miedos y empezamos a descubrir “cosas” para saciar la necesidad de conocimiento. Yo tengo, desde bien pequeña, esa necesidad imperante de obtener conocimientos que solo me sacia la ciencia, y aunque aún me quedan muchos miedos por vencer, la ciencia me proporciona una tranquilidad extrema al responder muchas de mis preguntas.

¿Qué tiene el mundo de los animales que te hace tan feliz?

Siempre he tenido una empatía especial con los animales. Son transparentes, sin maldad, llenos de humildad y se comportan como lo que son, “animales”. De ellos no puedes esperar otra cosa que no sea su comportamiento animal. Por otro lado, el ser humano siempre ha querido imitar ciertos comportamientos animales y para ello se ha valido de la ciencia.

Muchos son los inventos inspirados en el reino animal: el radar basado en el sistema de ecolocalización de los murciélagos, las lentes de visión nocturna basados en el tapetumlucidum de los ojos felinos, trajes de baño de competición que imitan la piel de un tiburón disminuyendo la resistencia del agua, y un largo etcétera que no tendríamos tiempo de nombrar. Es mucho lo que podemos aprender de ellos y por eso no me canso ni cansaré nunca de estudiarlos y empaparme de la sabiduría que la naturaleza transmite.

Desde tu faceta como docente en Grupo Aranda Formación, ¿qué te aporta trabajar en el mundo de la formación como profesora?

Me aporta muchísimo, no hay nada más gratificante para mí que poder transmitir a mis alumnos todos los conocimientos que voy adquiriendo a lo largo de mi vida. Poder sembrar en todos y cada uno de ellos la “semillita” de la curiosidad y conseguir inculcarles la necesidad de querer aprender por propia vocación y no para superar un examen o prueba como fruto final, eso para mí es algo maravilloso.

¿Cómo de importante crees que es la formación hoy en día para incorporarse al mundo laboral?

Considero que hoy día, con los tiempos de crisis que corren, hay mucha competencia en el mundo laboral. Haciendo un guiño a mi formación como bióloga y zoóloga, aplicaré unas de las teorías biológicas más importantes “la selección natural” para exponer mi punto de vista: al igual que la naturaleza permite sobrevivir a aquellos mejor adaptados al medio eliminado a los que no lograron a adaptarse, en el mundo laboral la competencia es tremenda y solo los mejores formados en cada área conseguirán obtener uno de los empleos tan deseados hoy día. Desde aquí los animo a formarse continuamente para estar siempre listos para la competición.

¿Cuál es el perfil de los estudiantes que asisten a sus acuden a tus clases?

Tengo alumnos muy diversos, de todas las edades y procedencias. Alumnos que nunca ejercieron en el campo veterinario y de sanidad pero que su vocación y sus ganas de aprender son tales que sacan los cursos con notas sobresalientes. También me encuentro con muchos alumnos jóvenes que no encontraban su lugar en la enseñanza secundaria obligatoria o bachillerato y optaron por cursar algo que realmente les gustara y motivara para poder labrarse un bonito futuro.

No puedo tener queja de ellos, ver cómo acaban el curso con unas ganas locas de trabajar y demostrar sus conocimientos, no tiene precio.

Muchos de nuestros alumnos se quedan trabajando en la empresa donde hacen las prácticas, ¿qué supone este hecho para ti como formadora?

Me da una alegría enorme saber que mi labor como docente ha sido capaz de introducir a esos alumnos en el mundo laboral, que he conseguido forjar en ellos no solo conocimientos sino también responsabilidades, vocación y ganas de trabajar. Se trata de una sensación extraña que te refuerza la idea “he hecho bien mi trabajo”

Para despedirnos, ¿qué consejo le darías a alguien que duda sobre si estudiar o no?

Yo creo que nunca hay que perder las ganas de saber y aprender, que hay que mantener esa curiosidad durante toda la vida. Esa necesidad de conocer y saber que tienen los niños desde que nacen es lo que debemos mantener siempre con nosotros, y tener siempre presente la emoción que se siente al descubrir algo nuevo cada día.

Creo que esto es lo que nos mantiene vivos día tras día, en el momento que alguien pierde esta curiosidad se apaga y marchita en vida.

Si esta entrevista te ha gustado y tienes ganas de saber más sobre qué piensan nuestros profesores, ¡no te puedes perder nuestra sección “Los profes opinan” en la que descubrirás un montón de datos interesantes!